Cuestión de amor.

Me he tomado la libertad de tomar algunos de los fragmentos del libro que una parte de mí se resistía a devolver (leer Sobre libros prestados).

Sigo creyendo que es un texto hermoso, sencillo, honesto. Confío en que la pequeña selección sea del agrado de quien esto lea. Como lo dije (creo que no lo dije, pero sí lo pensé), este libro llegó en el momento indicado a mi vida. Es de estos que llegan y se quedan, aunque se tenga que ir.

Todas las citas son de Germán Dehesa, excepto aquellas que él retomó de otros autores para enriquecer su obra.



“Yo no soy más feliz que ella, pero si ya se murió el cojito, ¿para qué comprar muletas? Con resignación y convicción me digo: mudarse es seguir vivos y toda joda es una poda”.

“El libro sólo es libro cuando alguien lo lee”.

“Nadie vive del todo,  nadie muere del todo
y vivos y muertos prosiguen
su incesante vals por el planeta.
Todo vuelve y todo cambia”.

“Lo único que se puede hacer ante lo inesperado es esperarlo”.

“No se puede vivir como si la belleza no existiera” Luis Rius.

“El odio es una injusticia.
Justos son el amor y el perdón”.

“Enamorarse es mudarse con el otro.
Es irse a vivir al corazón del otro”.

“Mira, m’hijo, si te dan un premio, o te ofrecen una gratificación, agárrala de inmediato; no te detengas a argüendear con que no te lo mereces, piensa que el dolor tampoco lo merecemos; ni salgas con que lo recibes a nombre de la humanidad que, si lo miras bien, se ha dedicado a hacer perrerías por el mundo. Tú, agarra tu premio y pélate, antes de que los otorgantes te conozcan mejor, o se arrepientan”.

“No es fácil sobrevivir a un naufragio, sobrevivir a dos es terrible y emocionante. Lo único que no se puede hacer es sentarte en la playa a llorar todo lo que perdiste. Lo importante es que no perdiste todo. Por ahí queda el velamen de alguna ternura, la proa de aquella pasión, los frágiles remos de algún gozo. Toda la ciencia consiste en negarte al llanto, conferirle ese privilegio al mar, zambullirte y rescatar lo que quede”.

“Pero no hay triunfo, ni hay fracaso: lo nuestro es intentar”.

“Es hermoso que exista una planta que vive porque vive y no muere porque no se le da la gana”.

“Somos contadores minuciosos
de todo lo que la vida nos quita, 
pero nunca aquilatamos lo que nos da”.

“Dos, y sólo dos, son las obligaciones del hombre: ser justo y  ser feliz” Jorge Luis Borges.

“Nosotros, tan paralizados por nuestras obligaciones, compromisos, ocupaciones, preocupaciones, deberes, dogmas, prejuicios y agendas; nosotros tendríamos que hacer un quijotesco ejercicio y despertar cualquier día con un solo proyecto: hoy voy a hacer una locura, alguna, la que sea; me voy a ir de pinta, voy a dar ese beso (y lo que resulte) tan largamente reprimido, voy a ser un perfecto irresponsable, dejaré de ser confiable y previsible y, por un magnífico día, me pondré a la altura de mi señor Don Quijote”.

“La vida es un abismo;
la muerte es otro abismo
y entre uno y otro,
el abismo más sustantivo: el del amor”

“Sólo conocemos y poseemos las cosas y los seres cuando podemos recordarlos”.

“…pero no pretendas adueñarte de nada; todo es de la  humanidad. Nada ni nadie –muy en especial, ese ser que amas-, merece ser considerado “propiedad”. 

“La segunda muerte, la más terrible
es la que nos infiere el desamor y el olvido”.

“Perdí dos amigos, me dispongo a conseguir doscientos. De los que amé ya escribí lo mejor que pude. Ahora escribiré de los que amo y de los que pretendo amar”.

“El verdadero acto de amar
es la sonrisa”.

“Si no es por otra razón, aunque sea por elegancia debes ser feliz”. Buffon.

“Hay muchas cosas que están mal; pero si nos vence la congoja, nosotros mismos pasaremos a formar parte de las cosas que están mal y poco o nada haremos por remediarlas”.

“Todo “pendiente” es una prolongación de la dependencia”.

“Compatriotas: ya es mayo. Si ven que las cosas están mal, peor se pondrán con sus quejumbres; hay mucho trabajo y mucha alegría pendientes. Levantémonos a vivir”.

"Joven amigo, no te equivoques, no estamos estudiando y adquiriendo saber para imponernos a los demás, sino para quererlos, conocerlos y entenderlos mejor. El éxito, la acumulación de bienes, la fama, el poder son, en el mejor de los casos, logros menores y muy frecuentemente desviaciones fatales. Por estos caminos desviados hemos llegado a nuestros actuales desastres. ¿Por qué? Porque no son retos a la altura de lo humano. Lo nuestro es procurar y distribuir con disciplina, con justicia y con lúcida pasión la belleza verdadera y la verdad que, me consta, es de una belleza aterradora. Los demás son asuntos menores, distracciones, perversiones, pequeñeces. Así pues, no te creas que la felicidad es una dádiva azarosa, intermitente y fortuita. La felicidad es el más alto deber de la inteligencia y nuestro estado natural. Nunca pierdas esto de vista si es que quieres llegar a la tierra prometida. Del mismo modo, nunca olvides que la plena felicidad sólo prospera, florece y engendra todos los aromas, todos los colores y todas sus canciones en el territorio de la justicia. No te agobies por eso; si la felicidad te habita, te moverá necesariamente a la justicia. Si en tu pecho hay una estrella, todos la verán; si esto no sucede, es que simplemente creerás ser dichoso, pero serás en realidad un infeliz”.

“Tenemos que entender que los héroes existen, que el heroísmo es posible y que todo héroe es como el sol: si lo miras muy de cerca, seguramente descubrirás manchas; pero no debes olvidar que lo que importa es la luz y el calor que te proporciona”.

“Hay músicas, hay poemas, hay imágenes, hay pinturas, hay esculturas, hay modos de hablar que propician el encuentro amoroso. Alguien ya dijo que la belleza es el resplandor de la verdad. Si al ser amado le ofreces verdad y belleza sazonadas con ternura y amor, el encuentro se cumplirá”.

“La amistad es la forma más misteriosa y generosa del amor”.

“No alcanzo a entender por qué las buenas conciencias han decidido satanizar los narcocorridos. Yo no me imagino al Bucles leyéndolos y decidiendo crear el cártel del Ajusco, o inyectándose Iodex. Que lean corridos y que luego lean a Sabines, o al mamila de Goethe; pero que lean”.

“No es mi pretensión “escaparme” de la realidad. Ni los libros ni nada sirve para eso. Lo real es inescapable. Lo que sí nos proporciona la literatura es la posibilidad de tomar distancia y ayudarnos a discernir lo que es un mero asunto adjetivo, de lo que es lo profundo, lo misterioso, lo sustantivo, de la entraña humana”.

“Hay veces que sólo el tiempo desenreda las madejas y sólo el tiempo va colocando a cada quien en su lugar. Este no implica desperdiciar ese tiempo. Bien lo podemos aprovechar para disfrutar de tantos amores, tantos gozos, tantas felicidades que no dependen de las trapacerías dizque políticas. Puedes leer un buen libro, puedes dar un buen abrazo y puedes redactar tu libro del buen amor. En estos territorios no hay “¿quién sabe?”; lo que hay es que “cada quien sabe”. ¡Ah!, y no olvides que la vida sabe algo que nosotros no sabemos”.

“No en balde el español de México percibe como insuficiente la palabra “amigo” y en su habla cotidiana prefiere decir “cuate”. Cuate es una voz de origen náhuatl que significa hermano gemelo y así, entre nosotros, el amigo es un hermano, un semejante, un igual, un partícipe de nuestra sangre”.

“Somos buenísimos para el quejumbre y la punzada; pero somos pésimos para soltar amarras y permitir que el disfrute se ocupe de nosotros; en cuanto tenemos alguna ocasión de gozo, un motivo de celebración, una ocasión feliz, un triunfo en el futbol, algún logro científico o intelectual, un aniversario memorable, bueno, hasta un furris cumpleaños, siempre encontramos la manera de devaluarnos, de echar a perder las cosas y de decirnos que no es para tanto y que no hay un verdadero motivo para echar las campanas a vuelo. Así somos. Si el logro es personal, nosotros mismos nos encargamos de decirnos que no debemos engañarnos y que en realidad no merecemos nada. Ahora bien, si el logro es de otro o de otros aztecas, entonces nos tiramos a matar y nos encargamos de divulgar los peores rumores, las más insidiosas descalificaciones y los más viperinos rumores en torno a aquel o a aquellos que obtuvieron ese logro”.

“Para dar un regalo no hay que esperar la gran fecha, cualquier día es bueno para regalar; y no olviden que también es posible no regalar nada”.

“Los amantes y los amigos tienen todo el tiempo del mundo; de hecho, ellos hacen posible todos los buenos tiempos del mundo”.

“Con los amigos hay que cumplir siempre”.

“Bien mirado, el hecho de que no pase nada no es necesariamente malo, podría ser hasta disfrutable; pero el alma azteca tiene un extraño temple y no hay nada que le produzca más angustia que el hecho de que no ocurra nada. Un buen tenochca interpreta esta calma como la inminencia de algo terrible. La verdad es que a nosotros como nos gusta vivir es en el puritito calambre”.

“Sólo la plena conciencia de la perdición nos permite ver el fulgor de la esperanza”.

“Es una perfecta idiotez enfrentar la adversidad con cara de que el supositorio se nos fue por donde no y nos está haciendo sufrir muchísimo”.

“Mi larga vida me ha enseñado que los llorones, los quejumbrosos, los malhumorados, los violentos no sirven para más cosa que para engendrar seres semejantes a ellos. Hay que huir de esta ralea que nada más estorba. Sea del tamaño que sea el fardo que cargues, tu deber de felicidad es insoslayable”.

“Ver por alguien es convertirse en sus ojos, en su conexión con el mundo, en el alimentador de sus sueños, de sus deseos y, llegado el momento, convertirse en su palabra”.