Ayer noche

Te cuento que ayer
lo más lejos que sali, fue a cerrar la puerta de mi casa,
ya que no asistí a ningún centro de consumo de bebidas alcohólicas
ni música a altos volúmenes
ya que
el reloj aplastó mis deseos de salir
y lo que los profetas habían augurado como los días de salirme del pueblo
terminaron siendo los días en que el pueblo se me hizo más grande que nunca
y preferí refugiarme de la noche en mi casa, en mi cama,
bajo las cobijas que quitaban el calor
y sólo me quedaba el frio...