Para una amiga:

Sí, yo se que lo amas, se que buena parte de tus sueños los has creado al lado de él, con él en ellos. Ya se que no es cualquier cosa, que es algo que por sí mismo ha traspasado la lógica de los tiempos y las reglas propias de tu entorno social. Y tambien se que tu vida gira en torno a él, que piensas, actúas, hablas, haces y dejas de hacer siempre tomándolo como punto de referencia. A veces hasta te contienes en hacer esos pequeños detalles que ambos sabemos que te gustan, porque no sabes cual será su reacción. Te detienes a comprarte algo, porque temes que te vaya a hacer algun comentario del dinero que has gastado. Te detienes a platicarle de los momentos anécdoticos con tus compañeros, porque sabes que tomará eso como un mal augurio, una señal de que pronto le engañarás. No sabes si es bueno expresar lo que sientes, porque no siempre su reacción es la que esperas.
Mírate, ahora mismo, entristecida, desmotivada, viviendo en automático, y ahora que has buscado su apoyo, tan sólo te ha recibido con un reclamo a toda voz, frente a extraños que no tenían necesidad de enterarse de nada. Tus planes que tanto te emocionan, terminas cancelandolos porque a él le gusta hacer las cosas a su modo, siempre. Y a ti no queda de otra sino quedarte callada, sin saber que decir, porque sabes que cualquier palabra, cualquier frase que digas le puede paracer ofensiva.
Y aun asi lo quieres, lo amas, y estás sufriendo por sentirte humillada, despreciada, ofendida en tu ser, en tu esencia, en tí misma. Porque sientes que le has dado más, mucho más de lo que al menos necesitas en este momento...
No deseo hablar más de lo que me corresponde. Sabes a lo que me refiero, y sabes tambien que lo hago porque me duele verte así, tan perdida, tan desvalida, tan cansada de vivir...

Tú sabes que te estimo, y disculpa si te ofendes con mis palabras. Te quiero y me preocupas.

Cuentas conmigo, sabes donde encontrarme.