Gógo

Gógo... ahora hasta extraño que me llamen asi. 'Gógo' surgió en la secundaria, por un juego de palabras al repetir la última sílaba de mi nombre, y haciendo una analogía entre ese fonema surgido de la repetición y el personaje de Gogo Dodo. Pero no pasó de una ocurrencia de mi compañero de aula Javier, y el 'Gógo' pasó al olvido. Para todos, siempre fui Rodrigo, y en mi casa, Roy. Sin embargo, y de la nada, cuando entré a la preparatoria y me preguntaron que como me gustaba que me dijeran, me saqué de la manga que me gustaba que me dijeran 'Gógo'. Y que se me queda el apodo, el cual no me desagradaba. Ahora, mis amigos cercanos me llamaban Rod, mi familia Roy y en la preparatoria Gógo. Asi fue, hasta que, ya entrado en la licenciatura, me dió por pensar que 'Gógo' no era muy de un futuro licenciado en psicología. Y tuve una de las ideas más raras que he tenido, que fue el intentar que todos mis compañeros, mis amigos surgidos del contexto estudiantil, mis profesores y demás personas relacionadas, me dejaran de llamar 'Gógo' y me llamaran Roy, o Rodrigo, o Rod... Claro que la idea fracasó, solo dos personas -mis compañeros Paulina y Rodrigo- lo intentaron... y seguí siendo Gógo. Pero desde que salí de la universidad, he dejado de escuchar el 'Gógo', y ahora me hace falta. Si, es cierto, sigo siendo Roy para mi familia y algunos amigos, Rod para otros, Rodrigo en el trabajo... pero me hace falta ser Gógo... ¿alguna propuesta?