Anoche sí dormí

Las laminillas funcionaron, en cuanto cerré los ojos dormí como se, y tan delicioso fue el sueño, que jamás escuché las alarmas de la televisión y el celular, y me desperté justo a la hora en que tendría que estar entrando a mi turno laboral. Pero nada me quita lo rico, lo delicioso que dormí.