En la noche

Ya ha caído de nuevo la noche, fría y oscura, cubierta de la fina ausencia que dejaste, tachonada de estrellas lejanas que parecen observar como sigo girando alrededor de mi, paciente, sereno, con apenas una pequeña, mínima lágrima a la que he ordenado no salir. El terregoso suelo cruje con cada paso que doy cuando me dirijo hacia ningun lado, y el viento me abraza con miedo, sabe que cada paso es una incierta pregunta lanzada al Destino, un eterno juego de ganar y perder, de elegir, de equivocarse y volver a apostar, de aprender hasta que duela, de ir abonando poco a poco.
Y la noche que apenas inicia se antoja casi eterna, y suenan gotas, una, dos, muchas, que ya no se si es una lluvia o mis ojos que ya no impiden mas que me llore, me moje, me limpie, me seque, y que al fin se acerquen los primeros rayos de sol, que han de iniciar un nuevo día, una nueva noche, y otro día, y otra noche, otro día...