En memoria de Matthew Shepard

Se cumple una década ya en que la homofobia, en una de sus expresiones más violentas, se cobró una víctima más, una de tantas, de las cientos o tal vez miles que se apuntan en la lista negra de los crímenes de odio. Pero el caso de Matthew Shepard cobró especial notoriedad porque colocó en la opinión pública estadunidense -y en gran parte del mundo- el tema de la homofobia, siendo ampliamente discuto, llegando incluso al Congreso del país, donde fracasó un proyecto que precisamente ampliaba la protección contra los crímenes de odio.
Matthew Shepard, estudiante de 21 años de la Universidad de Wyoming, recién habia dado a conocer que era gay. Tenia planes, queria luchar por los derechos humanos. Y una noche fue abordado por dos jovenes, quienes lo secuestraron, lo torturaron, lo ataron a una cerca y le rompieron el cráneo, abandonando su cuerpo creyendo que habia muerto, lo cual ocurrió cinco días despues del suceso. Y todo lo anterior solo por su condición homosexual.
10 años después, en su memoria y en la de todas las víctimas de la intolerencia y la ignorancia, valga este pequeño recuerdo.