Alondra y Rosa Isela

Alberto Ávila es su nombre legal, aunque prefiere hacerse llamar Alondra. Ella, una transexual tapatía que recientemente a llegado a ocupar espacios primero en los periódicos locales, y ahora en medios internacionalesy blogs que hacen eco de su caso.

La historia es breve de contar: hace nueve años, la hermana de su pareja sentimental en ese momento dio a luz a una niña a la que llamaron Rosa Isela, misma que fue ignorada tanto por su madre biológica como por la familia entera. Y por azares del destino fue Alondra quien desde que la pequeña Rosa Isela tenia quince días de nacida, se hizo cargo de ella, convirtiendose en madre sin querer. Todo esto ocurrió en Tala, una pequeña ciudad del estado de Jalisco, en donde madre e hija vivieron tranquilamente, contanto con el respeto y apoyo de los pobladores. Pero Alondra, en su afán de dar lo mejor a su hija, decidió emigrar a la capital del Estado. Al poco tiempo, a pesar de todo lo anterior, y mas aun de la ausencia de evidencia, el Consejo Estatal de la Familia a Rosa Isela y la interna en un albergue administrado por religiosas, argumentando que Alondra no era una persona de solvencia moral, capaz de poder llevar a buen fin la crianza de Rosa Isela.

Dos años ha pasado Alondra en juzgados, sometiendose a toda clase de estudios y pleitos legales, acudiendo a las instancias de Derechos Humanos locales, a fin de recuperar la tutoría de la pequela Rosa Isela, la niña que en mas de una ocasión ha expresado su deseo de reencontrarse con su madre y abandonar la vida que un albergue ofrece. Dos años, y la resolucion legal llegó: el pasado 28 de octubre, una juez ordenó la inmediata entrega de la niña a Alondra. Parecía el final feliz despues de dos años de pelea, de desesperación, de desencanto, de intolerqancia oficial. Pero las buenas conciencias no fueron capaces de aceptar el fallo, y no solo se negaron a regresar a la niña, sino que sin avisar a nadie, la cambiaron de albergue, y es momento en que se niegan a dar a conocer su paradero. Nadie sabe donde esta Rosa Isela, y el Consejo Estatal de la Familia, en un abierto desacato a la orden judicial, exponiéndose incluso a sanciones penales en un claro secuestro, se ha negado rotundamente al reencuentro de la madre con su hija. "Ella no es apta para la menor", es su argumento.

Los días siguen pasando, y la separación no termina, en nombre de los altos valores que dice perseguir el gobierno estatal, el mismo que nos mienta la madre, el mismo que regala dinero a los poderes fácticos, el mismo que solapa corrupción en su seno, el que se preocupa mas por tener una ciudad presentable para los Panamericanos del 2011... Por curiosidad, busqué el propósito con el que fue creado el citado Consejo, siendo el siguiente :"Resolver la problemática jurídica de menores abandonados, expósitos, huérfanos, maltratados reiteradamente por quienes ejercen su custodia, no sujetos a patria potestad o tutela que se encuentren en albergues, o bien a personas incapaces, ejercitando procedimientos de tipo jurídico, administrativo o internos, en beneficio de la población objeto, dentro de un marco jurídico señalado en beneficio de la familia y la sociedad, logrando la armonía y sensibilización de los más necesitados." (1). Vaya manera de crear mierda. ¿Dónde queda lo anterior aplicado para Alondra y Rosa Isela? ¿Quién les dijo a estos estúpidos de la incapacidad de Alondra, de la 'problemática de Rosa Isela? ¿En que parte de su mentecita se dilucidó que era mejor para la niña vivir en un albergue de religiosas que al lado de la que ella conocer y reconoce como su madre? ¿Y si mejor sacaran sus cabecitas de avestruz de sus escritorios y se dieran una vuelta por alguno de los tantos cruceros de Guadalajara? ¿Y que hacen con aquellos niños abandonados, limosneros, tragafuegos? ¿Ellos no estan en riesgo latente, es más normal la pobreza que una transexual con sentimientos maternos? ¿Sabrán de eso, de sentimientos maternos?

Alondra debe estar desesperada, ni con la justicia de su lado ha logrado reencontrase con su hija. Y yo estoy encabronado, me aterra que como sociedad permitamos, ignoremos un caso como este, tan parecido a muchos, y que mejor hagamos como que no pasa nada. ¿Y donde estan los cientos de orgullosos que salen a marchar en Junio por las calles tapatías? ¿Dónde el 'Orgullo' que tanto pregonan? ¿Acaso pisoteado en algun antro? Vaya sentido de comunidad, vaya sociedad. Tenemos lo que merecemos.

Yo presenté ya mi queja. Quien quiera hacerlo, bienvenido, seamos la mayoría visible que aplaste la ignorancia: presiona en esta liga.

(2) Imagen de Arturo Campos C., tomada de la versión electrónica de La Jornada.