Ecos de una melancolía




Hoy hago una pausa obligada en mi vida, por un momento todo se detiene aqui en este día y en este instante en el que se cumplen tres años ya de la ausencia física de mi papá. Se escribe tan fácil tres años, sin embargo es un baúl lleno de historias pequeñas y grandes girando en torno a este recuerdo que no deja de estar presente siempre, cada día desde aquel miércoles, desde aquella mañana, aquel amanecer en que las cosas ya no eran como habian sido, ya no lo son desde entonces. Tres años, y aun hoy no entiendo cómo es que mi familia y yo logramos levantarnos de ese golpe que en aquel entonces parecía definitivo. Tres años, y pienso que no podría volver a pasar por algo asi. Tres años y en realidad no pienso nada, tan solo padezco, hoy mas avivado, este sentimiendo de nostalgía, de melancolía que late a la par que mi corazón.

Tres años y aun duele.