Día de Reyes

Para cerrar la temporada navideña, hoy festejamos el Día de Reyes. Aqui en Zapotlán no está tan arraigado el que los Reyes traigan juguetes a los niños en el transcurso de la noche. De forma constrastante, la tradición de comer la llamada rosca de reyes si está muy presente, y año con año aparecen roscas de muy variados estilos. Este pan, decorado con frutas de colores, es el pretexto para alargar la fiesta, pues en su interior se encuentran escondidos unos pequeños muñequitos de plástico que, al ser encontrados por el agraciado que haya elegido esa parte de la rosca, es en automático el patrocinador de una tamaliza para el día 2 de Febrero, Día de la Candelaria.

Todo lo anterior, que se lee tan bonito, -y qué de hecho lo es-, para mi significó, por segundo año, una corta temporada decorando roscas en la tienda. Fui nominado para la llamada brigada de apoyo al departamento de panadería, y dedicarme a decorar, empacar y, ahora tambien, andar ofreciendo pedazos de roscas a los clientes. Asi que desde el viernes 2 y hasta hoy, las horas se me fueron colocándole higos y acitrones a las pastas que luego se transforman, al calor de un hornote, en las roscas que en este momento muchos deben estar comiendo. Menos yo, terminé lleno de pan y no me motiva en este momento nada que tenga que ver con una panadería/pastelería o parecidos.

Los días de roscas terminaron, y con ello la temporada navideña. Mañana será, ahora si, mi retorno a la cotidianeidad que significa el año nuevo. Pero eso será mañana. Por hoy, y para todos, ¡feliz día de Reyes!
La rosca que decoré especialmente para mi familia.




Y no, no me aguanté de poner la foto de los hermanos Reyes en el día de Reyes. Disculpen el mal chiste, estoy cansado, y ni modo que no me lo perdonen. Feliz día de nuevo. Y si les sale el mono espero inviten, y tomen en cuenta que me encantan los tamales de carne. Deliciosos.