¡Tengo miedo mami, tengo miedo!

¡Tengo miedo mami, tengo miedo!

¡Chin! Ya se acabó Enero, y me pasó como de noche, ni lo sentí. Lo malo aqui es que ya no tube el espacio para narrar sobre el clima tan constrastante que hemos tenido, ni sobre las primeras acciones de papi Obama. Tampoco comenté sobre el nuevo significado del pozole en el país, ni como la crisis por fin me llegó a los aparejos; nada de que preocuparse, pero ahora la siento ya palpable y presente.

En fin, ya llega Febrero, más recortado en duración pero con el firme propósito de que todo siga caminando como hasta ahora, derechito y aceitadito, y lo mejor de todo, con este buen humor que parece se ha instalado de forma permanente.

Y para enmarcar, la rola de Yuri que no dejó de poner desde que la escuché... es la onda... ¡Tengo miedo mami!