El rey ha muerto.

Indiferencia es una palabra que no encaja al hablar de Michael Jackson. Amado y odiado, idolatrado y denostado, criticado e igualmente imitado, el llamado rey del pop es una referencia obligada, y a partir de hoy, una leyenda que seguramente no dejará de crecer.

Polémico hasta el fin, no dejaremos de escuchar por mucho tiempo del artista, del personaje, del ídolo, del hombre, del escándalo, de las muchas dudas que siempre le rodearon, de las interrogantes que siempre dejó abiertas, de las excentricidades, de los millones de álbums vendidos, de las acusaciones que marcaron su carrera.

Por eso y muchas cosas, será hoy uno de esos días que difícilmente se olvidarán, y será él alguien que por mucho se recordará.

El rey ha muerto. Viva el rey.