La otra plaga II

Quedan al menos tres semanas más de campaña electoral rumbo a las elecciones intermedias. Y ya la puedo calificar de la campaña más aburrida, más inútil y más estúpida de los tiempos recientes.
Aburrida, porque no ha logrado ni siquiera interesar a la sociedad, fuera de los círculos de fanáticos, perdón, de miembros de los partidos políticos. Inútil, porque ha movido más la contracampaña que promueve el ir a anular el voto, o de plano no votar por nadie. Y estúpida, porque es un hecho que los partidos políticos son mas sordos a lo que la sociedad exige; sordos y tan solo buscando su interés propio.
No se que vayamos a presenciar la noche del 5 de julio, cuando los resultados comiencen a fluir. Auguro un abstencionismo alto, un desencanto, y un cinísmo de los partidos como nunca. Veo a una sociedad cada vez más harta, más cansada, un incierto futuro cercano.
Aun así, el 5 de julio iré a votar, y no en blanco ni anulado.