Mucho sexo, poco pudor y algunas lágrimas...

"Nada de lo que encontramos en la vida nos satisface del todo. Nada es suficiente, sólo dura unos instantes, y luego se va".
Esta semana que termina se cumplieron diez años que se estrenó en los cines "Sexo, pudor y lágrimas", una larga década en que la película se revistió de clásico para nuestra cultura. Pero no me pondré aquí a debatir si la cinta tiene o no los elementos para considerarla buena o mala. Poco se de técnica y arte visual, y tal vez no tenga los elementos suficientes para emitir juicios válidos al respecto. Sin embargo, si tengo insertada esta película en mi historia personal.
Hace diez años, "Sexo, pudor y lágrimas" se convirtió en una metáfora y parteaguas del gran momento personal que vivía. Más o menos consciente de ello, ahora se que aquel julio de 1999 cambiaría para siempre el rumbo de mi vida.
Fue en Guadalajara, acompañado de CMG, en una tarde de ese verano que sigue presente. Eran los primeros años del horario de verano, y el sol se ocultaba tarde. Las calles de la capital tapatía aun eran un laberinto sin fin, y la ciudad se me presentaba como todo un universo por descubrir. Era ese mi primer viaje en independencia total, y fue ahi cuando, en una sala completamente llena de la cual no recuerdo el nombre, fui testigo de la cinta que ahora parece más un pretexto para la nostalgia.
No se si fue la historia en sí, o como la integré a mi vida, no se si era el momento, la emoción, lo desconocido. Tan sólo recuerdo que no pude contener algunas lágrimas en aquella tarde de verano tapatía...
Recuerdo muchas cosas de la película, las melodías del soundtrack se me quedaron grabadas, y aun ahora sonrío escuchando "La cosecha de mujeres", el mix de Litzy o "El planeta sexual", y tambien se me estrujan los nervios con "El color de la infidelidad" y "La nostalgia suicida", dos de las instrumentales que Aleks Syntek aportó a la cinta. Tambien recuerdo con cierto morbo "Your sexy thing". Le dí muchas vueltas a ese disco, hasta que lo convertí a mp3 y lo dejé descansar. Un regalo, por cierto, de CMG.
Y sobre la película, imposible no recordar a Cirilo, o a la Zabaleta, o los líos inconexos, la fiesta del inicio, y su trágico final. Y tampoco no puedo dejar de pensar en como eran las cosas en ese momento y como han cambiado tanto. Y esto que pretendía ser una memoria de la cinta, se ha convertido en un baúl revuelto de recuerdos, de añoranzas... Me gustaría poder transladarme, al menos por un momento, de nuevo a esa época, a ese verano del '99, a esa Guadalajara que ahora no encuentro, a esas emociones que ya no siento, a ese descubrir lo que ahora no entiendo...
Fue una época de mucho sexo, muy poco pudor y si, algunas lágrimas...