""En esta penumbra, donde las rosas de seda se deshojan..."


"En esta penumbra, donde las rosas de seda se deshojan lentamente sobre un amor alado y femenino que besa a Psiquis tocándola apenas, mientras con la punta del pie desnudo le hace señas que la sonrojan y ella voltea sorprendida (tan francés, tan cursi) creo que sí te quiero [demasiado], pero con el amor de los que ya no esperan mucho, de los que no exigen pasiones ni amores incandescentes. Te quiero de una manera distinta: no pienso en ti noche y día, no me quitas el sueño; pero son muchos los detalles minúsculos que me hacen pensar en ti, siempre amablemente, tiernamente. A pesar de que no es el mío ese amor ardiente para el cual es un sufrimiento insoportable la ausencia, creo que sí te necesito por lo menos dos días a la semana [tal vez yo tres]. No sé si será mejor esto que esas pasiones tan esperadas, tan deseadas, pero tan fugaces que terminan siempre dejándonos convencidos de que, en realidad, no existieron nunca más que en nuestro deseo [o quizá únicamente en el mío], en nuestra necesidad y urgencia; y como no existen, o no llegan, las creamos [las creé].

A veces creo que es muy triste encontrar por pedazos lo que se busca: el cuerpo deseado, la cara imaginada, los ojos, la boca; la inteligencia esperada, los gustos compartidos, la intensidad en la relación mutua, la respuesta [la que nunca existió y nunca existirá]. Es triste descubrir que cada aspecto corresponde a una persona distinta. ¿Estaremos condenados a ser perpetuamente promiscuos?"

Beso entre Amor y Psiquis (fresco)
Casa de Terencio Neone S. I