El mundo al revés: ahora son los policías los que se quejan.


Esta tarde, caminando por el centro de la ciudad, me encontré con un papel pegado en uno de los localitos comerciales, dirigido a la opinión pública. Me detuve y comenzé a leer.

El asunto, en pocas palabras, es un mensaje en que los elementos de la policía municipal se quejan de los abusos y atropellos de los que, dicen, han sido objeto por parte de los miembros de La Marina.

No es mi intención estar o no de acuerdo con el contenido del texto. Lo que sí puedo decir, es que por mucho tiempo ha sido la misma policía la que, con su actitud prepotente, ha abusado de su autoridad con los habitantes de la ciudad.

Ejemplos sobran, y entre ellos, ennumero las numerosas ocasiones en que, con pretextos absurdos piden a las personas que se alejen de la laguna, simplemente "porque no pueden estar ahí". O cuando van a molestar a los chavos que con sus bicicletas se divierten en el centro. Y ni qué decir si sospechan -aunque no sea cierto- que estás bebiendo en la vía pública. Y eso es poco, sus excesos están bien documentados.

Por eso es que, insisto, independientemente de si tienen o no razón, cierto gusto me da al saber que al fin vinieron a ponerlos en paz.

Mensaje de los policías de Ciudad Guzmán 2011 03 04 -01-