Hay novedades contra el sida, por Luis González de Alba.


Comparto la columna de Luis González de Alba, aparecida este domingo en Público-Milenio:

Hay novedades contra el sida
Luis González de Alba

En recuerdo de Arturo Díaz Betancourt.

Una nueva y alentadora noticia para quien sobrevive con VIH o está en riesgo de infección no viene de los laboratorios más conocidos por sus investigaciones, sino de Dar-es-Salaam, en Tanzania, África. Paul Palumbo sostiene que “el mundo completo de los tratamientos será puesto de cabeza” por los hallazgos presentados a la recién concluida Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, celebrada en Boston del 27 de febrero al 2 de marzo pasado. No tanto, pero son buenas noticias.

El virus responsable del sida se ha mostrado resistente a todas las noticias entusiastas acerca de su derrota. Hacia 1986 el AZT levantó de la cama a miles de moribundos y los puso en condiciones de volver a trabajar. El gusto nos duró un año: el VIH muta a velocidad inesperada. Un defecto, su mal sistema de copiado, hace múltiples variedades y entre tanta copia fallida surge una que es inmune al medicamento. Aparecieron otros inhibidores de la enzima que emplea el retrovirus, la transcriptasa reversa. Todos fueron fallando. Llegó una nueva familia, los inhibidores de la proteasa, y una tercera y una cuarta.

Cuando el investigador médico David Ho propuso dejar de emplear los mecanismos en línea, uno tras otro según fueran fallando, sino en paralelo: tres diferentes, las probabilidades de que las mutaciones azarosas del VIH pudieran ser incapaces de resistir el triple fuego eran altas. Pero sucedió. De cualquier forma la ola de muerte se detuvo porque una veintena y luego una treintena de fármacos permitían sustituir una combinación por otra según fueran perdiendo eficacia. Y, a diferencia de los medicamentos en línea, la eficacia puede mantenerse por décadas. La técnica de Ho se conoce como HAART por sus siglas en inglés (Highly Active Anti-Retroviral Therapy).

La caída vertical en el número de muertes debería ser la mejor prueba de que el VIH produce el sida. Pero siempre eleva el rating juntar a una partida de idiotas que digan lo contrario porque hay personas que, infectadas y sin tratamiento, no desarrollan sida. Cierto: son mutantes humanos que no tienen en sus linfocitos T los co-receptores necesarios para el anclaje del virus y el ingreso de su RNA al núcleo del linfocito, donde se reproduce. Esos pocos mutantes, en siglos pasados, habrían sido los únicos sobrevivientes y las nuevas generaciones humanas tendrían resistencia a la infección por VIH. Algo así ocurrió con la peste, la viruela y otras enfermedades infecciosas.

En 2006 los investigadores comenzaron a comparar los efectos de diversos tratamientos en niños y madres jóvenes. Descubrieron que uno de los inhibidores de la proteasa, lopinavir, trabajaba tan bien en infantes sin previa exposición a la más popular nevirapina que el equipo, sorprendido, decidió concluir el estudio antes de la fecha prevista y dar la noticia.

Algo similar ocurrió en la primavera de 2009, cuando el equipo suspendió la primera fase de su estudio al observar que los pequeños respondían mejor al tratamiento con lopinavir que el grupo al que se administraba nevirapina. Se trataba de infantes que, a pesar de los esfuerzos por evitar que la madre infectada transmitiera su infección durante el parto, resultaban infectados. Se comparó con la combinación de lopinavir y ritonavir que lleva el nombre comercial Kaletra, y resultó superior el tratamiento con lopinavir, de modo que la Organización Mundial de la Salud recomendó el tratamiento.

Su bajo precio permite un mayor acceso a la terapia y a la prevención, señalan los investigadores. “La nevirapina es relativamente barata de producir y distribuir”, dice Palumbo. En cambio, la combinación de dos anti-retrovirales, Kaletra es cuatro veces más cara y pierde efectividad a temperaturas altas, como las de una buena parte de los países con problemas presupuestales. El mundo tendrá acceso a un tratamiento barato.

El tratamiento usual, con nevirapina, exigió casi una década para ser aceptado, en buena medida por las campañas que niegan la existencia misma del virus o su relación causa-efecto con el sida. El nuevo tratamiento es más eficaz y mucho más barato.

Contacto: David A. Corriveau, david.a.corriveau@Hitchcock.org
Dartmouth-Hitchcock Medical Center.

Arturo Díaz Betancourt destacó en el activismo contra el sida y en general contra la discriminación a los homosexuales. Murió de cáncer el pasado 4 de marzo. Como tantos luchadores sociales, muy joven creyó que su vocación era la Iglesia. Algo hay siempre de redentor y de predicador que busca otros caminos. Y Arturo conservó, además, ese aspecto bondadoso de muchos ex seminaristas.

DE: Taza de café, copa de vino, botella de tequila, costal de cemento, plato de mole, cartón de cerveza y así vaso de agua: todo lo que está lleno se expresa en español, hace mil años, con la preposición DE.

El sida y la ideología aliados contra el amor: El sol de la tarde, (Quimera).

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