Un café de tres años.

De cafés y cafeterías no sé mucho. Del café del 5 de mayo, sé tanto...

Tres años de esa cita de café, con una charla que se ha vuelto interminable. Tres años con ese sabor a frapuccino en la lengua que al poco tiempo se mezcló con el sabor de saberte aqui.

Parece tan poquito, pero el camino, lleno de senderos, de rutas mal trazadas, de paredes ante las que parecía no haber más, sigue adelante. Y seguimos. Y todo gracias a una tarde de café...