Escribir siempre ha sido un placer y una oportunidad de entender lo que hay dentro de mi. Una palabra, una frase, una idea, son el pretexto ideal que dan pie a dar rienda suelta a mis sentimientos, que lo mismo van de un absurdo incomprensible, a una nostalgia innombrable, de lo superficial y frívolo a las profundidades de mis recuerdos. Asi, desvariando de un extremo al otro, puedo lograr desterrar mi esencia de mi cuerpo, y llevarla hasta donde mi imaginación me lo permita.

miércoles 30 de noviembre de 2011

¿Cuándo fue que nos volvimos tan locos?

¿En qué momento pasamos la línea que dividía nuestra playa del desierto hambriento de vanidades? ¿Cuándo fue que tomamos el atajo de las vanidades para venir a dar a este fangoso recodo en el que parece que nos gusta vivir? ¿Cuándo decidimos cambiar la pirotecnia de nuestra noche por ese empañado foco rojo que apenas si nos alumbra al llegar a la noche?

0 Comentarios.:

Publicar un comentario