"Sobre la muerte, sin exageración" Wislawa Szymborska.


Wislawa Szymborska.

No puede tolerar un chiste,
encontrar una estrella, construir un puente.
No conoce nada sobre el hilado, la minería, la cría de ganado,
la construcción de barcos, o el cocinar tortas.

En nuestros planes para el mañana,
tiene la palabra final,
la cual nunca viene al caso.

No puede siquiera hacer las cosas
que son parte de su arte:
cavar una tumba, armar un ataúd,
limpiar sus deshechos.
Preocupada por la matanza,
hace el trabajo torpemente,
sin sistema ni habilidad.

Como si cada uno de nosotros fuese su primer muerto.
Oh, tiene sus triunfos,
pero mira de cerca a sus incontables derrotas,
golpes fallidos, e intentos repetidos!

A veces no tiene la fuerza
para bajar a una mosca del aire.
Muchos son los gusanos
que le han ganado con su arrastre
Todos esos bulbos, vainas,
tentáculos, aletas, tráqueas,
plumajes nupciales, y pieles invernales
muestran que ha quedado rezagada
con su trabajo debilucho.

La enfermedad no ayudará
e incluso cuando le damos una mano, con guerras y golpes de estados
dista de ser suficiente.
Corazones laten dentro de huevos.
Esqueletos de bebés crecen.

Semillas, exigentes en su trabajo, brotan su primer par de hojas
cuando incluso árboles fuertes se desploman sobre ellas.
Quienquiera que clame que es omnipotente
es prueba viviente
de que no lo es.
No existe vida
que no pueda ser inmortal
siquiera por un instante.

La muerte
siempre llega con ese instante de retraso.
En vano golpea la aldaba
de esa puerta invisible.
Lo ya vivido,
no lo puede deshacer.

Wisława Szymborska (2 de julio de 1923 - 1 de febrero de 2012)