Marzo.

Van 60 días de este 2012. No puedo decir que ha sido un año malo, aunque lo esperaba mejor. Cambió toda la agenda que tenía proyectada para al menos los primeros seis meses. Y siendo como soy, no fue fácil de aceptar. Pero pasó. Me caí, y ahora me levanto, preparándome para dar la batalla. Como siempre.

Bienvenido Marzo.