Lloviendo está...



Saliamos de beber un chocolate helado, y nos dimos cuenta de que estaba lloviendo. Aunque poco antes yo había deseado que lloviera, no imaginé que en tan poco tiempo el clima pasaría de una tarde soleada y calurosa a la suave lluvia que ya estaba cayendo.

Esperamos un rato protegiéndonos de la lluvia en el portal. Ya se formaban charcos y pequeñas corrientes, y recordé aquella noche en que, en el mismo lugar, una tormenta, esa sí enorme, inundó el portal y hasta el Oxxo que está en la esquina. Pero no, esta vez la lluvia cesó pronto, y aprovechamos para cruzar el Jardín Principal, con este clima, lo mismo podría pasar que dejara completamente de llover, o que la lluvia regresará con más intensidad.

Cruzábamos la plaza, y me detuve. La música ambiental captó mi atención, y cuando identifiqué la canción, inevitable fue emocionarme. "Lágrimas y lluvia", de Juan Gabriel, en una versión instrumental. Y ya no quise irme. la atmósfera era única: el cielo completamente nublado, gris, las últimas gotas cayendo, los charcos en la plaza, y de fondo las lágrimas y la lluvia.

"Lloviendo esta y a traves de la lluvia
hay un triste adios y un amor termina
mis lagrimas no miras, la lluvia las confunde.."

Esperamos a que la canción terminara. Me intrigaba saber si seguiría la misma tónica musical, y no me equivoqué: enseguida inició "Inocente pobre amigo", en una versión tambien instrumental. Cuántos recuerdos con esa canción, cuantas tardes de cervezas en la laguna, en el vocho del hermano de :A:, en las fiestas en mi antigua habitación, en las noches dando vueltas por la ciudad, cuántas veces dedicada, cuántas veces cantada, aprendida y reaprendida.

"Y ese tonto que te quiere y que se enamoro de ti
no sabe lo que le espera y piensa que va a ser feliz
inocente pobre amigo no sabe que va a sufrir
sobre aviso no hay engaño y sé muy bien que ya te vas,
dile a ese que hoy te ama que para amarte nada más
que para eso a él le falta...
...lo que yo tengo de mas."

La canción terminó. Siguieron otras del mismo compositor, pero el momento mágico, aunque tan igual, se había ido. Pero fue bonito vivirlo y revivir...